AIDIMME ensaya un protocolo de seguridad para mejorar el diseño y minimizar roturas y fallos en las luces de uso severo

• La robustez del diseño, el sistema de fijación de todos sus componentes, o la calidad de las soldaduras, son determinantes para la conformidad del producto.

Las luminarias para condiciones severas de empleo, entre ellas las de alumbrado público y los proyectores, tienen que superar un ensayo específico de vibraciones con el objetivo de garantizar que su seguridad no se verá comprometida durante su ciclo de vida.

La norma UNE-EN 60598-1:2015 establece la realización de un ensayo de vibración durante 30 minutos en el que se simula, para la posición más desfavorable del producto, cómo le afectan las posibles vibraciones a las que se verá sometido durante su uso.

AIDIMME, seguridad en luminarias

En base a la citada normativa y la experiencia de más de 20 años del Laboratorio de Luminarias, AIDIMME está ensayando un protocolo de seguridad para este tipo de luminarias que aporten la máxima seguridad y que permita garantizar el diseño más adecuado al uso previsto, cubriendo toda la trazabilidad del desarrollo del producto.

Las vibraciones provienen de muy diversas fuentes, como el tráfico rodado o las vías ferroviarias que afectan a las luminarias de alumbrado público, o la presión sonora cuya vibración impacta en los proyectores de un escenario, por citar casos dispares, y obviamente de la actividad industrial (máquinas rotatorias, motores…, etc.,).

En definitiva, las luminarias que vayan a ser instaladas y utilizadas en lugares donde existan vibraciones deben superar las pautas descritas en la normativa vigente con el fin de asegurar su seguridad durante su uso.

Garantía desde el diseño de producto

Sin embargo, AIDIMME aconseja, además, someter a las luminarias al proceso de ensayos de seguridad para evaluar un conjunto de parámatros asintomáticos que pueden determinar una ineficiencia en su estructura que permita abordar un re-diseño del producto y sus componentes.

Tener en cuenta estos aspectos en la fase de desarrollo del producto es crítico para evitar la aparición de problemas posteriores, con las consecuentes reclamaciones de clientes, incrementos en costes y urgencias para subsanar los fallos detectados.

Por ejemplo, las vibraciones que genera el tráfico rodado en carretera, que pueden llegar a situarse en el rango más crítico entre los 7 a 18 herzios (Hz), son transmitidas a los elementos que se sitúan en las inmediaciones de las carreteras, entre los que se encuentran las luminarias de alumbrado público. Teniendo en cuenta las modificaciones que se pueden generar por las características del asfalto y otros elementos, los ensayos a los que deben someterse estas luminarias están en el rango de frecuencias de 10 a 55 Hz, frecuencias de vibración que son claramente visibles dado que el ojo humano es capaz distinguir frecuencias por debajo de 60 Hz.

El protocolo de seguridad específico para luminarias es común a su vez para múltiples verificaciones sobre la eficacia de la construcción del producto, su componentes, y su contexto de funcionamiento.

Controles severos

Así, tras someter la luminaria a 30 minutos de vibración se realizan múltiples comprobaciones en los laboratorios de AIDIMME como el anclaje de los componentes; deterioros en los cables de aislamiento o componentes por roce; el mantenimiento de las conexiones eléctricas, fijaciones mecánicas y de instalación; la penetración al polvo y la humedad; la resistencia a la fuerza del viento; o signos de fatiga, entre otros de idéntica relevancia que aportan en su conjunto la garantía de uso.

En la actualidad la legislación en esta materia progresa en su exigencia, y las administraciones públicas apuestan por un control cada vez más severo en este ámbito.

Desde en el Instituto Tecnológico invitamos a las empresas a que participen en la comprobación de seguridad de sus luminarias, u otros productos para verificar los sistemas de fijación y anclaje, soldaduras, o componentes específicos como cristales, manetas, ensamblajes, y un sin fin de elementos y componentes. De esta forma podemos mejorar la investigación del protocolo de seguridad, testar que el producto cumple o no las exigencias legales, y proceder a mejorar el producto desde la etapa de diseño.


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