AIDIMME estudia la seguridad de los metales presentes en utensilios en contacto con alimentos

El proyecto “MEAL” Investigación de la interacción de materiales y objetos metálicos y de madera destinados a entrar en contacto con alimentos, en proceso de ejecución por AIDIMME”, financiado por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial, IVACE, persigue establecer protocolos de ensayo que ayuden a determinar la seguridad de los productos y utensilios metálicos y de madera en contacto con los alimentos.

 Antecedentes

Los metales y aleaciones son utilizados como materiales en contacto con alimentos, principalmente en maquinaria, contenedores y utensilios domésticos y material para envolver alimentos. Juegan un rol importante como barrera de seguridad entre la comida y el exterior. Sin embargo, en determinadas circunstancias, se puede dar una migración de los iones metálicos del metal base o del recubrimiento a los alimentos y por tanto puede poner en peligro la salud humana si el contenido total de los metales supera los límites de exposición recomendados, o producir un cambio inaceptable en la composición de los alimentos, o un deterioro en sus características organolépticas.

Cabe destacar que, además de las sustancias que forman parte de este tipo de productos (metales y maderas macizas,…), nos podemos encontrar con otras sustancias presentes en forma de impurezas, tales como metales (como el cadmio, cobalto y mercurio) o adhesivos (en los tableros derivados de la madera) que también pueden migrar a los alimentos.

La exposición a algunas de estas sustancias (metales, formaldehído presente en tableros derivados de la madera, etc) está relacionada con problemas de salud (en función de la sustancia y la exposición a ésta) como retrasos en el desarrollo, varios tipos de cáncer, daños en el riñón, e, incluso, con casos de muerte. Se debe tener en cuenta que existen sustancias que además son bioacumulables. Otros metales, como el cobre, pueden causar anemia, daño del hígado y del riñón, e irritación del estómago. También hay otros metales, como el níquel, que puede causar pérdida de peso corporal, daño al corazón y del hígado, y la irritación de piel o como el formaldehído, que está directamente relacionado con enfermedades como el cáncer.

 

 

La reglamentación marco existente (Reglamento 1935/2004, junto al Reglamento 2023/2006), establece unos criterios generales que todo material que entre en contacto con los alimentos deberá cumplir. Sin embargo, esta reglamentación supone una generalidad, por eso contempla también que las propias instituciones europeas desarrollen normativas específicas para cada material. A diferencia de los plásticos, otros materiales como madera, cartón, papel o metal en contacto con alimentos no disponen de una legislación específica.

Además, cada vez más materiales en contacto con alimentos son importados desde terceros países. Los fabricantes/importadores de dichos países pueden malinterpretar que en Europa se puede comercializar cualquier producto al no existir requisitos relacionados con los materiales en contacto con alimentos

 

Es de destacar que varios países europeos sí que disponen de legislación específica al respecto, tales como Italia o Finlandia. Como indicador de la relevancia del problema, cabe señalar que en los últimos años se ha detectado desde Italia un incremento en el número de alertas relacionadas con productos metálicos de cocina importados de China.

 

Descripción del proyecto MEAL y resultados obtenidos:

El proyecto MEAL consiste en llevar a cabo todas las acciones necesarias para poder establecer unas reglas claras e inequívocas para que los fabricantes de materiales metálicos que vayan a estar en contacto con alimentos puedan fabricar y comercializar sus productos con seguridad.

Desde AIDIMME se detectó la necesidad de disponer de unos criterios concretos que permitan determinar de manera inequívoca si un producto metálico o de madera destinado a estar en contacto con alimentos es seguro para las personas y para el entorno.

Durante el 2016 en el proyecto se ha desarrollado un protorocolo que recogía la metodología de evaluación del contenido y liberación de los componentes tóxicos en los artículos metálicos a entrar en contacto con alimentos para poder garantizar la seguridad de dichos productos, que ha tomado como niveles límite de referencia los establecidos por la Guía técnica sobre metales y aleaciones utilizados en materiales y artículos en contacto con alimentos publicada por la Dirección de Calidad del Medicamento y Atención Sanitaria del Consejo de Europa (EDQM). También se desarrolló una guía de buenas prácticas de fabricación para productos metálicos.

Durante 2017-2018 se realizarán estas mismas tareas para productos de madera y derivados.

Para la elaboración de la metodología de ensayo, se realizó un muestreo de varios productos metálicos comunes (cucharillas, cazos, paelleras, planchas, flaneras, moldes de hornear), de distintas composiciones (acero, aluminio, hierro fundido), adquiridos en varios puntos de venta. Tras el muestreo y la realización de ensayos se detectaron productos incorrectamente etiquetados, productos con composición diferente a la indicada en la etiqueta y migración de níquel, cromo, aluminio y hierro en medio ácido.

Los resultados del muestreo reafirmaron la necesidad de someter a un control a la gran cantidad de productos metálicos que están presentes en nuestra vida cotidiana, ya que puede producirse migración de iones metálicos, además de presentar deficiencias en el etiquetado de los mismos.

Como resultado del proyecto, se ha desarrollado un procedimiento de verificación del cumplimiento del Reglamento (CE) 1935/2004, sobre los materiales y objetos destinados a entrar en contacto con alimentos, aplicado a materiales sin legislación específica, tales como productos de metal. En caso que el producto cumpla con los requisitos establecidos (ensayos de migración, auditoría de buenas prácticas de fabricación y revisión de etiquetado), el fabricante podrá colocar una marca de seguridad contacto alimentario sobre su producto, que se desarrollará en 2017.

La marca de seguridad contacto alimentario de AIDIMME servirá para que los fabricantes e importadores puedan garantizar que los productos metálicos en contacto con alimentos que fabrican son seguros, ya que no se produce migración de metales en cantidades tales que puedan afectar la seguridad de los consumidores. Cabe destacar que ahora mismo no existe ninguna iniciativa de este tipo para productos metálicos destinados a entrar en contacto con alimentos.

 

 

Desde AIDIMME se ha redactado una guía “Seguridad en los objetos metálicos en contacto con alimentos. Guía de buenas prácticas de fabricación y compra”. Dicha guía recoge la información recopilada a lo largo del proyecto MEAL, y está orientada para que fabricantes, administraciones y usuarios de productos metálicos en contacto con alimentos conozcan aspectos clave relacionados con los requisitos que deben cumplir estos productos.

Se espera que la marca seguridad contacto alimentario, que ya está disponible, garantice un incremento de nivel de seguridad para los consumidores. Por una parte, los fabricantes podrán comprobar que los productos que van a estar en contacto con alimentos que ellos fabrican cumplen con el Reglamento (CE) 1935/2004, y por tanto son seguros para contacto alimentario, y se podrán diferenciar de la competencia. Por otra parte, los consumidores podrán disponer de información objetiva que les permita adquirir productos metálicos en contacto con alimentos seguros.

 


Puede encontrar y descargarse el material gráfico desde aquí:

 

Folleto “SEGURIDAD CONTACTO ALIMENTARIO” (metales y aleaciones)

 

Manual Identidad Corporativa “SEGURIDAD CONTACTO ALIMENTARIO”

 

Guía “Seguridad en los objetos metálicos en contacto con alimentos. Guía de buenas prácticas de fabricación y compra”

 

 

Para más información contacte con AIDIMME.