Raúl Moreno: “El transporte mueve anualmente más de 6 millones de toneladas de mercancías peligrosas por las carreteras españolas de manera excepcionalmente segura.”

El experto en Transporte de Mercancías Peligrosas y Consejero de Seguridad de AIDIMME, Raúl Moreno, destaca en esta entrevista las principales novedades del ADR 2021, relata el excepcional trabajo que realizan las empresas de transporte especializadas, y reclama una formación permanente por parte de los agentes implicados, en especial, para los consejeros de seguridad.

El Laboratorio de Mercancías Peligrosas de AIDIMME, del que es su responsable, está acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) para la realización de ensayos de aprobación de tipo (homologación) para envases, embalajes, grandes recipientes a granel y grandes embalajes destinados al transporte de mercancías peligrosas.

A grandes rasgos, ¿cómo cree que ha evolucionado la seguridad industrial en España en los últimos años en el ámbito de las mercancías peligrosas?

España está sujeta a la normativa ADR y al resto de normas internacionales que regulan el transporte de mercancías peligrosas.  Se adhirió en 1973 al Acuerdo Europeo sobre Transporte Internacional de Mercancías Peligrosas por Carretera -ADR-, que fue refrendado por diversos países en Ginebra el 30 de septiembre de 1957.

Los cambios han sido radicales, vinculados por un lado a la formación y seguridad, con la aparición de la figura del Consejero de Seguridad en 2000, y por otro, indudablemente a la mejora de las infraestructuras viales, junto con el extraordinario desarrollo de la automoción, y específicamente de los vehículos industriales y sus aparejos.

Hay que tener en cuenta que no sólo es transporte por carretera, sino también ferroviario, marítimo y aéreo, excepto por vía fluvial en España, cuya tradición se circunscribe prácticamente a rutas madereras, sin capacidad en los ríos para grandes infraestructuras.

¿Cuáles son los últimos avances técnicos que mayor impacto han tenido en el transporte de mercancías peligrosas?

En general, ha sido el propio progreso de la técnica, es decir, a raíz de los nuevos materiales que han impulsado nuevos productos y desarrollos a los que ha habido que adaptar la normativa. Por poner un ejemplo puesto que los cambios son innumerables, podríamos citar las baterías de litio. La aparición de estos materiales y los productos que los contienen supone modificar la trazabilidad desde las cartas de portes y el etiquetado, hasta el embalaje y el propio transporte y las operaciones de carga y descarga, y enmarcando todo esto la digitalización de documentos. Es muy amplio. En complemento a la anterior pregunta, cabe decir que la normativa de mercancías peligrosas está en permanente revisión y permanece atenta a cualquier innovación.

Los envases y embalajes de mercancías peligrosas deben aguantar caídas a distintas alturas según el modelo tipo.

Recientemente, se ha aprobado un nuevo marco regulador del transporte de mercancías peligrosas por carretera, ¿cuándo se aplicará la ADR 2021?

El ADR en su versión de 2021 es de aplicación desde el 1 de enero de 2021 pero hasta el 30 de junio se podía utilizar también la versión anterior, pudiéndose elegir la que más conviniera. Desde el 1 de julio y hasta la próxima modificación sólo se puede utilizar el ADR 2021.

¿Qué es la ADR 2021 y qué cambios implicará en el transporte de mercancías?

El ADR, que recientemente ha perdido su apellido de europeo porque el ámbito de aplicación es mayor, es el “Acuerdo sobre Transporte Internacional de Mercancías peligrosas por Carretera”.

Entre los cambios podríamos destacar los que implican a ciertos números ONU en  las cartas de porte, principalmente a sustancias peligrosas para el medioambiente líquidas 3082  y sólidas 3077. Hay que añadir la adición de nuevos números ONU, 0511 – 0512 – 0513 DETONADORES, ELECTRÓNICOS y 3549 DESECHOS MÉDICOS, DE CATEGORÍA A, QUE AFECTAN A LAS PERSONAS, o A LOS ANIMALES sólidos.

Hay que señalar que este último nuevo número ONU citado, como puede parecer no es de aplicación a residuos normales de COVID-19. Y aunque los cambios se fraguan poco a poco desde el Comité de Expertos de Naciones Unidas y éstos suelen tardar varios años antes de que se ponga negro sobre blanco en un reglamento como el ADR, en este caso se estaba pensando en una posible crisis de ébola.

Respecto a los los embalajes, en aquellos que se ajusten a varios modelos tipo aprobados (homologación) se pueden mostrar más de una marca. Es decir, el múltiple marcado ya se venía haciendo en embalajes aprobados para varios tipos (que han pasado diferentes pruebas de resistencia según el tipo), ahora disponen de respaldo reglamentario.

El marcado ONU identifica los embalajes que se incluyen en la reglamentación de mercancías peligrosas como modelos con aprobación de tipo.

¿De qué forma afecta a los nuevos materiales y a los embalajes?

Enlazando con respuestas anteriores hay que subrayar el permanente trabajo de los organismos que trabajan en el ámbito del transporte de mercancías peligrosas en el sentido que pregunta, ya que es la normativa la que se adapta. Por ejemplo, con los nuevos materiales se establecen mercancías peligrosas que implican nuevos números ONU y cómo se regula este tipo de transporte. En los últimos meses se han incorporado 4 nuevos explosivos y 1 residuo infeccioso, o por ejemplo, con anterioridad, las sustancias polimerizantes que pueden experimentar una reacción fuertemente exotérmica.

Y no sólo estas materias sino los embalajes que los contienen, sobre los que hay que realizar los correspondientes análisis y ensayos y establecer los procedimientos reglamentados correspondientes a su logística.

En definitiva, la normativa se adapta a los materiales y productos, y respecto a los embalajes que incluyen envases, embalajes, grandes embalajes y grandes recipientes a granel (GRG),  se adapta el diseño para cumplir la exigente normativa, que alcanza su extremo con el transporte de las sustancias infecciosas. Respecto a los materiales con los que están fabricados los propios embalajes continúan siendo de madera, cartón, plástico, metal y vidrio.

Los embalajes de materias infecciosas son sometidos a los ensayos más severos.

¿Cómo describiría la situación que atraviesa el sector del transporte y almacenamiento de sustancias peligrosas en España?

El almacenamiento de sustancias y mezclas peligrosas sigue una legislación y reglamentación propia que no afecta al transporte, como es el reglamento de almacenamiento de productos químicos conocido por las siglas RAPQ.

Respecto a la situación de las empresas hay que destacar el cuantioso volumen de transporte de mercancías peligrosas, sobre todo por carretera, que alcanzó en 2019 un tránsito de más de 6 millones de toneladas, siendo los hidrocarburos, sustancias químicas, y abonos las más cuantiosas, y las radiactivas, incluidos los residuos hospitalarios, las de menor circuito. Es decir, el sector energético y químico son los más destacados. Podemos decir que el transporte mueve anualmente más de 6 millones de toneladas de mercancías peligrosas por las carreteras españolas de manera excepcionalmente segura. También hay que reseñar la estrecha colaboración que existe entre las empresas, las entidades técnicas como AIDIMME, y la administración, para gestionar e impulsar cualquier novedad que surja en este ámbito. Diría que la situación de las empresas de transporte de mercancías peligrosas es óptima respecto al trabajo.

¿Puede hacer una radiografía de cómo son las empresas que se dedican al transporte de mercancías peligrosas en España? ¿Cómo hacen frente las pymes a las grandes empresas del sector?

En realidad, continuando con la anterior pregunta, las empresas de transporte de mercancías peligrosas son muy especializadas como no puede ser de otra forma, y atienden la complejidad de las operaciones de carga y descarga, y transporte, como subsector particularmente excepcional. En este sentido, la práctica totalidad de las operaciones se subcontratan por las empresas productoras, e independientemente de que sean pymes o grandes empresas, o autónomos, atienden a un trabajo perfectamente reglado que no sólo funciona por la oferta y la demanda sino por la especialización y el volumen.

¿Con qué dificultades se encuentran las empresas logísticas a la hora de transportar productos químicos?

Las principales dificultades son las derivadas del propio trabajo. Es cierto que la digitalización de la documentación es un gran avance, pero también supone un esfuerzo adicional. La información de mercancías peligrosas es muy sensible y tiene que estar protegida con todas las medidas posibles frente a posibles ataques, tanto informáticos como físicos, en el caso de actos terroristas, por ejemplo, ante determinadas sustancias y objetos. Es un tema complejo y delicado.

¿Qué es el Laboratorio de Mercancías Peligrosas de AIDIMME y qué soluciones ofrece?

El Laboratorio de Mercancías Peligrosas de AIDIMME está acreditado por la Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) para la realización de ensayos de aprobación de tipo (homologación) para envases, embalajes, grandes recipientes a granel y grandes embalajes destinados al transporte de mercancías peligrosas.

En el departamento de Embalaje y Distribución de Mercancías se integra este Laboratorio junto con el de Simulación de Transporte Mercancías y de Materiales Celulósicos, que cubren las necesidades industriales para los sistemas de embalaje y su ciclo de distribución, con la verificación de prototipos y su certificación de acuerdo a las diferentes normativas nacionales e internacionales.

En general son actividades especializadas que reclaman constante investigación y trabajo para el análisis del comportamiento de materiales, reingeniería del packaging, optimización del transporte y el análisis de rutas, o la verificación de procesos de transporte y almacén de mercancías, así como las correspondientes auditorías de los procesos de embalaje, y otros servicios como el consejero de seguridad, o la formación de los recursos humanos de la empresa.

Zonas de tensión modelizadas y ensayo real de presión interna, donde se observa la rotura en la zona de mayor tensión identificada en rojo en la simulación de elementos finitos.

¿En este sentido, qué papel juega la formación en este sector?

Creo que la formación es un factor determinante sobre el que habría que insistir un poco más y promover controles con menos margen de periodicidad. No porque se esté haciendo incorrectamente sino para generar un mayor flujo de interés por estos temas que en muchas ocasiones se vuelven complejos por lo engorrosa de la normativa y legislación, y por los detalles que cambian y suponen una modificación sustancial. En este sentido, la figura del Consejero de Seguridad, que fue un gran avance desde sus inicios, se ha podido quedar un poco desvirtuada por la gran afluencia de consultoras y autónomos consultores que pueden dedicarse a asuntos multicartera. Entiendo que este ámbito de trabajo requiere de una lectura y vigilancia permanente.

¿Cuál es el perfil de empresas que solicitan sus servicios?

Es muy variado porque se transporta todo, de ahí que el rango de servicios que hay que proporcionar es muy amplio porque son necesidades y exigencias legales. Por poner un ejemplo, desde líquidos inflamables hasta cartuchos de escopeta, pasando por baterías y componentes con riesgo de explosión, sin olvidar, por supuesto el transporte de sustancias infecciosas, como analíticas, bacterias o virus, que es otro espacio muy especializado dentro de las mercancías peligrosas. Dependiendo de distintos factores nos contratan servicios tanto las empresas de transporte como los propios fabricantes.

Precisamente, con respecto a la pandemia del coronavirus, ¿qué papel ha jugado AIDIMME en este ámbito?

Hemos trabajado mucho. Como actividad esencial declarada hemos hecho un esfuerzo titánico por ofrecer la mejor atención con las dificultades que la situación conllevaba. Desde la homologación de envases y embalajes para geles hidroalcohólicos, hasta los propios envases y embalajes para el transporte de sustancias infecciosas, que ha multiplicado su tránsito durante la pandemia, pasando por la adaptación y homologación de envases, recipientes, y embalajes, para los residuos covid, por ejemplo. Además, todo el trabajo ordinario para mantener el tránsito de mercancías y mercancías peligrosas que sufrieron las limitaciones del conjunto de la población con la incertidumbre que supuso. Esto respecto al transporte, pero se ha trabajado en muchas áreas como superficies antibacterianas, pantallas protectoras y adaptadores en impresión 3D, o el respirador para UCI’s en colaboración con otras entidades.

Por otro lado, como miembro de las Subcomisiones de Transporte por Carretera y Ferrocarril y expertos en temas de embalaje, hemos ayudado a las Autoridades Competentes en materia de mercancías peligrosas de los Ministerios de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Ministerio de Industria, Comercio y Turismo,  y Ministerio de Sanidad, a Protección Civil, o a la Guardia Civil, por ejemplo, que nos han consultado durante el confinamiento nomenclaturas en cajas que retenían ante la duda de estar homologadas para sustancias infecciosas. Como entidad especializada coordinamos dos grupos UNE relacionados con mercancías peligrosas y sus embalajes.

¿Cuáles son a su juicio los retos de futuro?

Los retos siempre van a venir de la mano de los nuevos desarrollos y materiales, como hablábamos antes. El reto permanente es la vigilancia y adaptación de la normativa, y proporcionar la formación y los recursos necesarios para que el alto nivel de seguridad que disfrutamos en España en este sentido, continúe. De hecho, nuestro país asesora a países terceros en el cumplimiento de las normativas de transporte de mercancías peligrosas. Por citar algún reto concreto que es ya realidad, podríamos mencionar la constante evolución de los vehículos eléctricos durante los próximos años.

Entrevista realizada por Interempresas en colaboración con Ricardo Saiz

Raúl Moreno Castelló, es responsable del Laboratorio de Mercancías Peligrosas de AIDIMME. Obtuvo su Licenciatura con Grado en Ciencias Químicas por la Universidad de Valencia en 1993. Ha recibido formación profesional especializada sobre la madera, el mueble, y los sistemas de embalaje, siendo además Consejero de Seguridad para el transporte de mercancías peligrosas.
Tiene numerosas publicaciones en este ámbito en revistas especializadas y dirige proyectos de investigación del ámbito del transporte. Ha traducción del libro “Transporte de mercancías peligrosas. Comentario a los reglamentos internacionales”, de Martin Castle, un libro de referencia en el sector que incluye un bloque referente a la reglamentación regional y nacional, del que es autor.
Destaca su labor en formación y asesoramiento a empresas y actividades de normalización, y es en este campo coordinador del grupo de trabajo: UNE CTN49 GT4 “Envases y embalajes para mercancías peligrosas”, y miembro del Comité Internacional de Normalización ISO/TC 122/SC 3/WG 8 “Transport packages for dangerous goods”. Asimismo, es coordinador del grupo GT2 “Embalajes” del Comité de Normalización CTN 192 SC03 “Mercancías peligrosas”.
Desde 2015, es miembro de la “Subcomisión para la Coordinación del Transporte de Mercancías Peligrosas por Carretera”, y su homóloga por ferrocarril, actuando como experto en envases y embalajes para mercancías peligrosas. Colabora con el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio asesorando en temas de embalaje.


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