AIDIMME da soporte a la misión-estudio de la OCDE sobre Economía Circular en la Comunidad Valenciana

· La Comunidad Valenciana ha recibido recientemente a una delegación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) al declarar esta entidad a la Comunitat como región de interés en 2024 para el estudio de las políticas de circularidad, y donde AIDIMME es un actor destacado.

El Instituto Tecnológico AIDIMME ha participado en el comité organizador de la citada misión como coordinador de OSICV (Observatorio de Simbiosis Industrial CV) y como miembro activo de la red europea de Ciudades y Regiones con Iniciativas Circulares. Las conclusiones y recomendaciones de la misión-estudio de la OCDE serán publicadas a finales de 2024.

Liderazgo de AIDIMME en economía circular

Desde 2015, la Comunidad Valenciana participa de forma pionera en el impulso de la economía circular a través de diversas iniciativas locales, regionales y, recientemente, europeas. Desde ese año, AIDIMME ha ejercido un rol técnico y organizativo clave que ha contribuido a posicionar la región entre los territorios europeos que lideran la transición del modelo productivo. Tras la realización del proyecto europeo TRIS en el período 2016-2019, con participación de AIDIMME, se creó el Observatorio de Simbiosis Industrial de la Comunidad Valenciana (OSICV) en 2020, cuya secretaría técnica es ejercida por AIDIMME, posteriormente la C. Valenciana se incorporó a la red europea de Ciudades y Regiones con Iniciativas Circulares (CCRI) a finales de 2022, con la adhesión de AIDIMME al grupo de trabajo de simbiosis industrial de la CCRI en 2023, todo ello bajo el impulso e iniciativa de IVACE+i.


La Comunidad Valenciana es miembro de la red europea de Ciudades y Regiones con Iniciativas Circulares (CCRI). Con el apoyo de IVACE+i, AIDIMME participa como miembro técnico en el grupo de trabajo de simbiosis industrial de la CCRI.

Misión estudio de la OCDE

En 2024, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), associated partner de la CCRI, ha seleccionado a la Comunidad Valenciana como región de interés para el estudio de sus políticas de circularidad. Esto convierte a la Comunidad Valenciana en una de las diez regiones europeas elegidas para estudiar la transición hacia una economía circular. Se trata del quinto caso de estudio tras Zuid Holland (Países Bajos), Strasbourg (Francia), Berlín (Alemania) y Møre and Romsdal (Noruega). 

Los objetivos de la OCDE con estos estudios es dar soporte a la implantación del Pacto Verde europeo y del plan de acción de economía circular de la Unión Europea. Para ello, la OCDE realiza estas misiones-estudio a través de su equipo de análisis de políticas en el área de Gobernanza del Agua, Economía Azul y Economía Circular, de su División de Desarrollo Sostenible, Políticas Urbanas y Ciudades.

La misión-estudio de la OCDE contempla varias etapas de trabajo, donde destaca la cumplimentación de un cuestionario de evaluación del estadio de implantación de las políticas de circularidad en la región, seguido de una misión-estudio en el territorio, donde participan diferentes partes interesadas (stakeholders) regionales.

Mientras que el cuestionario inicial permite obtener una imagen global de las políticas, acciones e instrumentos relativos a la circularidad en la región, así como una estimación presupuestaria de las dotaciones para economía circular, la misión con las partes interesadas permite profundizar en el nivel de liderazgo, coordinación y desarrollo de dichas políticas de circularidad. Como resultado esperado, la OCDE publicará un informe de recomendaciones de fomento de la economía circular en la Comunidad Valenciana.

La misión-estudio ha contado con la participación de representantes del gobierno y administraciones valencianas. En la imagen: Ander Eizaguirre (responsable de la misión-estudio de la OCDE), Felipe Carrasco (Secretario Autonómico de Industria, Comercio y Consumo, Generalitat Valenciana), María Ferrer (analista de políticas de la OCDE) y Jorge Blanco (Director General de Calidad y Educación Ambiental, Generalitat Valenciana).

Sesiones de trabajo con partes interesadas

La misión-estudio se basa en gran medida en escuchar a una representación de las partes interesadas (stakeholders) de la administración y de los sectores productivos valencianos, así como de organizaciones no gubernamentales. Las sesiones con las partes interesadas han abarcado distintos aspectos de la gobernanza política (cooperación entre consellerias y direcciones generales), organismos de gestión (consorcios municipales, mancomunidades, comunidades locales…) y sectores productivos valencianos (empresas, federaciones empresariales, asociaciones de consumidores…).

En total, alrededor de 80 stakeholders han participado en las sesiones de trabajo con la OCDE. Las sesiones han tenido lugar según la siguiente estructura y temáticas:

Sesión 1. Economía Circular en la Generalitat Valenciana.

Sesión 2. Gobernanza multinivel de la Economía Circular.

Sesión 3. Energía, agua y sector primario.

Sesión 4. Innovación y negocios en Economía Circular.

Sesión 5. Construcción y urbanismo.

Sesión 6. Gestión de residuos y reciclaje.

Sesión 7. Manufacturas.

Sesión 8. Turismo y economía azul.

Sesión 9. Recapitulación y primeras conclusiones.

Cada sesión ha seguido un formato de diálogo abierto donde las partes interesadas han compartido su visión particular sobre la evolución hacia la economía circular. Para ello, los participantes han destacado las iniciativas y acciones que desarrollan con relación a la economía circular, al tiempo que han manifestado las dificultades que encuentran para ello. Como cuestiones generales para las sesiones, la OCDE parte de tres preguntas iniciales:

  1. ¿Cómo contribuye su organización/institución a la transición de una economía lineal a una circular o cómo es probable que lo haga?
  2. ¿Cuáles cree que son los principales obstáculos para esta transición?
  3. En su opinión, ¿qué puede hacer la administración local y regional para acelerar la transición?
Las sesiones de trabajo de la misión-estudio de la OCDE tuvieron lugar en las instalaciones de la CEV en Valencia y del Consejo de Cámaras de la C. Valenciana en Alicante. En la imagen, celebración de la sesión 2 sobre gobernanza multinivel, con participación de Carmen Durán, responsable de la estrategia de economía circular del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, por videoconferencia.

El camino hacia la circularidad

El marco normativo actual europeo es un camino sin vuelta atrás que obliga a avanzar en la búsqueda de soluciones para alcanzar una economía circular. Más allá de la reciclabilidad, actualmente el foco está puesto en impulsar prácticas de revalorización de materiales para alargar su ciclo de vida, la descarbonización de procesos productivos y logísticos, y el desarrollo de energías verdes. De manera especial, cobran especial relevancia las buenas prácticas de recuperación de materiales y valorización de residuos.

La transición hacia la circularidad requiere de la colaboración público-privada entre AAPP, empresas y ciudadanos, dadas las dificultades y retos existentes. A menudo, los retos no son de tipo tecnológico, sino que afectan principalmente a la gobernanza y coordinación entre actores y partes interesadas:

  • Estrategia: es imprescindible disponer de un marco estratégico que se traslade a planes plurianuales, dado que el marco legislativo europeo va cambiando a medida que la transición hacia la circularidad avanza. Un par de ejemplos son la creciente importancia de disponer de una ley de materias primas críticas en Europa o la creación de un pasaporte digital de los productos. Dado que los objetivos a nivel político son ambiciosos, requieren articularlos con medidas concretas.
  • Normativa: en ocasiones, la falta de normativa y su desarrollo, y en otras su ausencia, retrasa la implantación de medidas de economía circular, cuando no la dificultad para los agentes a la hora de interpretar la normativa en un sentido u otro, lo que provoca inseguridad jurídica (por ejemplo, dificultad para obtener la condición de subproducto de algunos residuos). A veces hay exceso de legislación, creando un laberinto legislativo que resulta incluso contradictorio. Hacen falta normas técnicas que permitan tratar determinados residuos como subproductos (por ejemplo, los áridos reciclados para construcción). La normativa técnica, además, es imprescindible para incorporar residuos a los mercados. En última instancia, es fundamental el desarrollo de las normativas para que sean asumidas por el consumidor.
  • Trabas administrativas: es necesario reducir la maraña administrativa, así como agilizar los procesos de evaluación y concesión de ayudas a la economía circular. Son necesarios mecanismos de agilización para la implantación de soluciones circulares (por ejemplo, como sucede en el sector de la energía fotovoltaica). Falta coordinación entre organismos públicos de distintos ámbitos, incluso cuando existe ventanilla única, lo que requiere de más personal público ante la gran demanda de requisitos y procesos medio ambientales. Por ejemplo, es necesario agilizar los procesos burocráticos para el desarrollo de expedientes de energías renovables y los tiempos para obtener las licencias para nuevas infraestructuras.
  • I+D+i en economía circular: son necesarios más desarrollos técnicos que permitan acelerar las buenas prácticas en las empresas y entre los ciudadanos. Una prioridad de I+D actual es potenciar aplicaciones y usos de los productos reciclados. De manera especial, son necesarios proyectos de I+D+i que permitan ganar escala en las soluciones, implicando, por ejemplo, a los gestores de polígonos y parques empresariales para potenciar proyectos locales y generar confianza entre las empresas.
  • Instrumentos de dinamización: a nivel local, es necesario apoyar instrumentos como las oficinas de simbiosis industrial, las bolsas de subproductos para el intercambio entre empresas, los talleres de matching (sinergias potenciales), etc. En el sector público es necesario incorporar criterios de circularidad en los procesos de compra pública, así como impulsar mecanismos de financiación e inversiones que atraigan inversores a proyectos de economía circular.
  • Certificaciones: cobran importancia los sistemas de certificación que sirvan de base para los modelos de autodeclaraciones responsables, modelos de listas negativas…
  • Datos: otro reto es la digitalización de los datos existentes sobre residuos y la importancia de la digitalización en la trazabilidad de los mismos. Resulta fundamental el análisis de la generación de residuos actuales y emergentes en el territorio, así como de los potenciales flujos de oferta y demanda de residuos valorizados entre clústeres geográficos.
  • Modelo de negocio: la economía circular se enfrenta al temor de las empresas ante un cambio del modelo productivo y la dificultad para definir un modelo de ecosistema de valor. Las soluciones circulares (subproductos, materiales circulares, etc.) no pueden encarecer lo que hay actualmente, porque entonces no son rentables para las empresas. Hay que hacer un enfoque práctico desde el punto de vista empresarial: costes de implantación, mejoras de productividad, de competitividad, etc. Hay que mirar la proyección de un negocio en varios años, cuantificando costes, para fomentar cambios en el presente.
  • Educación y concienciación: otro problema es la desinformación y el rechazo social que generan algunos proyectos, lo que genera recelo a nivel local (por ejemplo, como sucede con las soluciones de biogás). Es necesario potenciar la educación ambiental en colegios y empresas, así como la transferencia desde los actores tecnológicos y de conocimiento hacia las empresas, de una manera comprensible y asequible para usuarios que no son tecnológicos. En este sentido, es crucial involucrar también al ciudadano mediante iniciativas de cocreación a través de living labs, ciencia ciudadana, etc.
AIDIMME, como coordinador del Observatorio de Simbiosis Industrial CV, ha participado en el equipo local de la misión-estudio, junto con el equipo técnico de la OCDE. De izquierda a derecha: Vicente Sales (Subdirector de AIDIMME), María Ferrer (analista de políticas de la OCDE), Jesús Díez (revisor invitado de Castilla-León por la OCDE), Elisa del Río (Directora Técnica de la CEV), Alicia Pérez (responsable de Gestión de Procesos y Sostenibilidad de AIDIMME), Ander Eizaguirre (analista de políticas y responsable de la misión-estudio de la OCDE) y Beatriz Eslava (técnico de la CEV).

En resumen

El informe de recomendaciones para el impulso de políticas de circularidad en la Comunidad Valenciana será publicado por la OCDE a finales de 2024. Aunque el trabajo sigue en curso y la siguiente etapa es de análisis y elaboración de conclusiones, se identifican las primeras implicaciones tras la realización de las sesiones con partes interesadas.

Así, los motores de cambio de la economía circular para las empresas son la legislación y el mercado. Hace falta claridad legislativa, facilidad administrativa, tecnologías para la valorización, normativa técnica y rentabilidad de las soluciones a nivel empresarial. En cuanto al mercado, existen soluciones técnicas y subproductos interesantes desde el punto de vista medio ambiental y sostenible, pero no todavía desde el punto de vista económico. Por todo ello, resulta importante modernizar las empresas para que mejoren sus capacidades en economía circular para los próximos años.

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OSICV – OBSERVATORIO DE SIMBIOSIS INDUSTRIAL DE LA COMUNITAT VALENCIANA

Número de proyecto: 22400013
Expediente: IMAMCA/2024/2
Duración: Del 02/01/2024 al 31/12/2024

Coordinado en AIDIMME por: SALES VIVO, VICENTE
Línea de I+D: ECONOMÍA CIRCULAR



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Vicente Sales Vivó

DIRECCIÓN • Subdirector